No hay dos historias como la tuya, y tu carta natal lo refleja. Es un patrón hecho a tu medida, que guarda las claves para entender cómo encajan tus piezas internas. Una carta natal personalizada puede convertirse en esa guía que te acompañe a rediseñar tu vida desde lo que eres de verdad.
He de confesar que no tengo mucha mano para la costura. No me pidas nada más allá de coser un botón. Soy incapaz de hacer un dobladillo sin torcerme, y mis dedos tiemblan cuando ven una aguja cerca porque saben que no se van a librar de mi poca maña costuril.
De adulta sigo el mismo patrón. Necesito llegar a la esencia de las cosas para poder entenderlas, encontrarles un sentido e integrarlas. Así que desde que mi curiosidad mira más hacia dentro que hacia fuera, me veo tirando de mis propias hebras.
Gracias por ser, estar y querer brillar.
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